"Yo soy el que vive"Ap.1,18: febrero 2017

ADORACION

MOVIMIENTO DIOCESANO DE ADORACION EUCARÍSTICA PERPETUA - SAENZ 572 - LOMAS DE ZAMORA - Tel. 4294-7127


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miércoles, 8 de febrero de 2017

LA ADORACIÓN EUCARÍSTICA NO ES UN ESCAPISMO DE ESPIRITUALIDAD

¡Sáname, Señor y quedaré sano, sálvame y estaré a salvo, porque Tú eres mi alabanza! - Jr. 17, 24 -



Los adoradores saciados en el Amor del Cristo Vivo, Presente y Real en el Santísimo Sacramento nos disponemos, con la ayuda de la gracia, en el silencio de la contemplación y a través de la oración, al encuentro con El Señor.
Con el corazón abierto cargamos y ofrecemos los propios despojos, debilidades, infidelidades, pecados, paraqué, El Señor nos sane, nos purifique, nos fortalezca, en el crisol de Su Amor.
El Señor es El Único que nos puede hacer personas nuevas, para ello necesitamos decidirnos a emprender un camino, muchas veces doloroso, en el desierto cotidiano, al que veníamos acostumbradamente peregrinando.
Sabemos que la liberación viene del Señor, pero necesitamos dejarnos penetrar por Su Amor Misericordioso.
Si verdaderamente creemos, que El Hace nuevas todas las cosas, no obstaculicemos, ni impidamos la Obra de Sus manos en nuestra vida.
Muchas veces nos cuesta reconocer, de manera consciente o inconsciente, un pasado traumático, incómodo, como, si El Señor no lo conociera -Ustedes tienen contados todos sus cabellos- dice Jesús -Mt. 10, 30-
A menudo, buscamos atajos, con plegarias, oraciones, pero, al mismo tiempo, silenciamos la Voz del Señor, que nos llama a retomar el camino del amor en la humildad, para no juzgar, no condenar y amar, sino, ingenuamente, continuamos en el engaño.
Reconocer, tal cual somos, tiene un alto costo, heroico, pero, liberador, para abrirnos en la libertad de los hijos de Dios, haciendo Su Voluntad y no la propia.
La Adoración Eucarística, no es un escapismo de espiritualidad, sino, el encuentro amoroso con Jesús Pan de Vida, que nos conoce desde las entrañas de nuestro ser.
En la plena confianza y certeza, de ser escuchados y educados en el corazón, salimos al encuentro de los hermanos, con los rasgos del sentir, pensar y obrar de Cristo.
La Adoración Eucarística, no es una huida o un gueto de espiritualidad, para olvidarnos y encerrarnos en los propias necesidades o problemas. Sino, que nos compromete en los desafíos personales y familiares, con la Patria, la creación, el cuidado de la tierra, la ecología, la sociedad, los hermanos olvidados, el mundo entero.
El Señor nos quiere íntegros, en cuerpo, alma y mente.
Alimentados y bebiendo de la Fuente de Agua Viva, nos disponemos para ser constructores de la paz, de la unidad, de la solidaridad, del encuentro, como síntesis del amor.
La Adoración Eucarística no es un escapismo de espiritualidad, El Señor nos educa el corazón en la humildad y el amor, respetando la libertad y en los tiempos de nuestra comprensión, para ser fieles servidores intercesores de Su Reino.
Como un ejercicio de reflexión, respondámonos esta pregunta: Cómo nos atraviesa en la vida cotidiana la Adoración Eucarística, y si se refleja, en testimonios, según nuestro sentir, pensar y obrar.
Pidamos a la Santísima Virgen María y a San Jose, primeros adoradores, que nos acompañen en el
camino del discernimiento y la conversión, para despertar a un nuevo amanecer en nuestra vida como nos quiere El Padre ‘’adoradores en Espíritu y en Verdad’'.



¡Alabado sea Jesucristo!

E. M. M.